No pensaba escribir la reseña de este libro porque tendría que decir tantas cosas que necesitaría hacer un video para explicarme correctamente y no dejar nada sin decir. Pero llegué a los agradecimientos —yo lo leo todo— y me sorprendió la petición de ayudar a Carolina y a Martín para llegar a más lectoras, supongo que también lectores. Yo no creo que ninguno de los dos necesite ayuda, la verdad. Más bien la necesitamos los demás.
El comienzo de Despertar con la frase de Mario Benedetti también es contundente de por sí: “Qué alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable”. No puedo estar más de acuerdo. Y cuando esto pasa tu mundo se complica, se disparata, te cuestionas y dudas de si lo que has vivido hasta entonces era lo que creías que era. Carolina se atrevió y lo logró.
En mi opinión Javiera Hurtado escribió esta trilogía para poner en valor otras formas de sentir alejada de los convencionalismos, no pretende entretenernos, aunque realmente lo haga. Quiere reflexionar sobre el erotismo y llegar más allá. En esta trilogía tengo que reconocer que no me han interesa tanto las distintas y sorprendentes formas de tener un orgasmo ni los diferentes caminos que te pueden llevar a ellos. Me ha interesado la evolución personal de los protagonistas. Pero el que más me ha causado impresión es Martín. No por ser Fetichista, que me encanta, sino por ser capaz de controlar sus verdaderos sentimientos precisamente para evitar el sufrimiento que ya ha experimentado en el pasado. Siente la pérdida antes de que se produzca, da por hecho que nunca tendrá a Carolina tal y como él la quisiera y, por lo tanto, sólo puede desear tenerla con sus reglas y sabiendo que tiene fecha de caducidad. Esa capacidad de autocontrol la considero realmente imposible. Si hay hombres o mujeres como Marín me encantaría conocerlos/as 😊.
El sexo lo considero tan importante en la vida como beber agua, hacer ejercicio o comer y sin embargo no nos enseñan a explotar nuestra sexualidad, todo lo contrario, tenemos que descubrirla por nuestra cuenta, no se suele hablar de estos temas, al menos en las mujeres de mi generación, nací en la década de los 70.
Javiera ha querido dar otra visión de este mundo alejado del sexo convencional considerado malo o perverso, oscuro o dañino. La pregunta que deberíamos hacernos como sociedad es: ¿quién ha decidido que lo convencional es lo bueno y para quién es bueno?
Después de reflexionar bastante sobre este tema, me cuestiono si el modelo convencional podría ser el adecuado para formar una familia, tener hijos, criarlos en un entorno de amor, quizás sí… porque es el que yo he vivido y no conozco otro. Pero, cuando esta etapa acaba, el sexo convencional es claramente aburrido, no me lo podrán negar… Y puede llegar el momento en el que “el amor no es suficiente y los caminos vitales pueden ser divergentes”. Pocos son los que se atreven a salirse del guión establecido y además expresarlo con libertad para intentar cambiar esta situación en la pareja. Pero es que además la sociedad no ayuda, cuestiona y la mayoría aparentan ser lo que realmente no son. Martín fue capaz de enseñar a Carolina a compartimentar sin negar lo que sentía por Oscar y por él. Y es que se puede estar enamorada de una persona y poder estar con otra en una etapa de descubrimiento y experimentación de tu propia sexualidad y no tener que renunciar a ninguna de las dos. Porque no todo lo que necesitas te lo pueden dar la misma persona.
La evolución de Carolina fue tan intensa que fue capaz de sentir la compersión, maravilloso sentimiento donde se es feliz viendo feliz al otro.
